| Lamentables incidentes en el clásico de básquet |
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| Escrito por Administrator |
| Miércoles, 16 de Septiembre de 2009 08:58 |
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Las bombas de estruendo arrojadas por una y otra parcialidad durante el desarrollo del partido fueron una señal de alerta que nadie advirtió, más allá de que en un momento el juez principal Roberto Settembrini le hizo saber su malestar a la mesa de control. Ni bien terminó el segundo cuarto en malón un grupo considerable de simpatizantes de Regatas Corrientes se trasladó hasta el sector opuesto a su tribuna donde arrojó el vallado metálico sobre la humanidad de los seguidores de San MartÃn, quienes cayeron en grueso al rectángulo de juego y a la platea baja del estadio José Jorge Contte. La imagen fue impactante, pero por fortuna no hubo que lamentar una tragedia. Llamó la atención el accionar de estos violentos quienes caminaron de un sector a otro del estadio sin que nadie se interpusiera en su camino para detenerlos, ni siquiera los efectivos policiales del operativo u otros espectadores de Regatas presentes en las tribunas. Con total impunidad los hinchas del local, la gran mayorÃa menores de edad, caminaron hasta el sector opuesto, arrinconando a sus clásicos rivales y agrediendo con un vallado metálico que provocó la caÃda de cerca de 40 hinchas de San MartÃn sobre el rectángulo de juego y la humanidad plateistas ubicados debajo de ellos. Desde la guardia del Hospital Escuela informaron que recibieron 7 personas con politraumatismos varios y el Hospital Juan Pablo II albergó por unos minutos a un menor, sin lesiones graves, que fue derivado a la ClÃnica del Niño por decisión de sus padres. El incidente fue grave no asà las lesiones de los heridos; sin embargo es una muestra cabal de que el operativo de seguridad fracasó en materia de prevención, ya sea por escasa presencia policial y por lo que desde la tribuna de San MartÃn denunciaron como «zona liberada» en el entretiempo. El encargado del operativo, el comisario Marcos Navarro, explicó a la prensa local que las medidas de seguridad incluÃan 16 efectivos dentro del estadio y 8 de ellos formando un vallado humano entre la parcialidad visitante y el resto de los seguidores. Lo cierto es que este vallado humano no pudo apreciarse al momento de la agresión y que una cifra de 16 efectivos resultó escasa para una concurrencia mayor a los 3 mil simpatizantes. Según Navarro esta cantidad se debió a que pocos imaginaban un hecho como este ya que «la gente del básquetbol es más tranquila» y «esto se desbordó, por culpa de 15 o 20 personas las que provocaron las agresiones». El comisario informó que se inició una causa de oficio y que «vamos a hablar con la fiscal Fernández Contarde y vamos a evaluar la situación». Por su parte el presidente del Club de Regatas Corrientes, Eduardo Tassano, se trasladó hasta la guardia del Hospital Escuela para interiorizarse del estado de los heridos; su par de San MartÃn, Alberto Sottile, expresó con mucho pesar que «lamentamos que esto haya ocurrido, evidentemente hubo fallas en la prevención y ahora tenemos que trabajar para que esto no se repita, para identificar a los agresores y actuar». Al momento de la suspensión Regatas Corrientes se imponÃa por 47 a 25, con lo cual estaba sellando su clasificación a la siguiente fase de la Copa Argentina. Ahora el Tribunal de Penas de la Asociación de Clubes (AdC) resolverá que sucederá con este partido, y es muy probable que pese una fuerte sanción sobre el estadio local.
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